
Y en esos momentos donde estas, puedo reír, mientras tu, sigues llenándome de esos +1 que siempre he disfrutado... Mujer de ojitos vivos, de mirada hermosa.


En tus viajes lejanos voy preso de tu ser, mariposa de ensueño... Visitas mi rosal y me deleitas con tu aleteo sensual, por capturarte las espinas del rosal se unden en mi piel ávida de tus caricias, ávida de tu suave toque, de tus labios sedientos de mi néctar... Cruel mariposa, huyes de mí como si fuera a dañarte, como si fuera a quitarte las alas, como si fuera a asfixiarte; ingenua mariposa...
Te quiero para mí, para que me deleites a diario, en mi jardín. En este corazón que para ti florece como valle en primavera. Y vuelas alto mariposa de mi alma, más constelada y centelleante que la noche misma, en el agitado vaivén de tus alas veo mi vida, siento que vuelo contigo, que contigo recorro los valles, las montanas y ríos... Oh mariposa de mi ser, no te alejes más, no te marches... Devuélveme ese arco iris de colores que veía en tus alas, que veía en tus ojos... En tu sonrisa casi perfecta..
Dame la alegría que te llevaste al marchar buscando otro jardín... Ya mis flores te extrañan, se secan, se marchitan. Tu polinizabas mi vida con tus vuelos, con tus besos llenos de ti, con la caricia de tus manos, mariposa ingenua, que vuelas de un jardín que es solo tuyo, mariposa tonta, aquí te espero...
Déjame volar contigo, dejame trazar el destino de una vida juntos, dejame ser tu acompanante!
Quiero ser, quiero ser...
Quiero ser todo junto a ti... No digo mas, aun asi marchas. Ingenua mariposa.

En el cielo y en mi copa de vino brillas tu, luz de alma mía... Me dicen que no, que es la luz reflejada en el vino; no! No estoy ebrio, como se atreven a ofender tu luz? Si ahí te veo! Veo tu sonrisa en el vino y sorbo a sorbo tomo de ti... Siento como tu dulce sabor; el sabor de tu luz embriaga mi alma... Pero solo eso, no estoy ebrio.
Ya el frio de esta noche tranquila no me afecta, el tenerte conmigo aquí en mi mente me da calor, me conforta y en el vino siento el sabor de tus besos... Quiero mas de ti, y el brillo de tus ojos me hechiza; quiero sentirte tan dentro... Tan dentro, donde solo pueda llegar yo, donde mi alma sea la puerta de tu prisión en mi, nada mas, no... No estoy ebrio.
Es cuando una estrella fugaz cruza silente y centelleante el cielo. Cierro mis ojos tan fuerte, y pido ese deseo que tu mi bien, sabes cual es... Sangra mi mano. Apreté la copa también, mas no siento nada... En cada gotita que cae veo el color de esta pasión que llevo dentro, de esta pasión que nos envuelve a los dos, no siento nada, mas no estoy ebrio...
Gracias a Dios nada de que preocuparse, algo superficial, ya incluso no sangra... Siento tu mano acariciar mi herida, estas aquí!! Como paso!? No se ni me interesa, lo que importa es que estas... Y te invito a sentarte; dos copas mas busco en la despensa, y brindo por este amor contigo, con mi copa en la mano herida, ya no se... Creo estar ebrio, si... Debe ser el vino... Si, a lo mejor.
Y aun bebo mas, bebemos... Se que no te gusta pero hoy me acompañas, porque hoy es especial. Hoy alzas tu copa junto con la mía y brindas por todo aquello que fue, es y sera. De nuevo, te señalo esa estrella, esa que ha sido el norte de los marineros perdidos, esa que brillo el día de Su nacimiento, esa que los poetas contemplan y de sus labios salen hermosos estribillos, y me torno un osado... Te la regalo. Te obsequio lo que para mi solo es un gesto que simboliza un poquito el brillo de tus ojos.
Y juntos los dos, ebrios de amor, con lagrimas en los ojos, vino en nuestras copas y una sonrisa que dice mil palabras sin decir en realidad nada, esperamos el amanecer tan cerca tan cerca... Te beso, nos besamos... Siento como tu cuerpo se acerca al mio, como te aprieto fuertemente contra mi pecho, tanto que, tu corazón y el mio, hermoso galopar llevan al compás de nuestras miradas, de muestras caricias... Si, estoy ebrio, ebrio de amor, de amor y de vino, del vino hecho con uvas de tu alma, con uvas de tu sentir, de tus sentimientos mas profundos... Y de mi vino sacias tu sed.
Y ebrios los dos, del amor que nos tenemos, que te profese y a diario siento y vivo... Duermes conmigo. Al despertar ya no estas. Mas las lagrimas que anoche fueron de aleria, hoy son las mas tristes, porque no estas.
Ven... Ven con este loco soñador que en la red cuajada de estrellas de la noche solo ve el brillo de tu mirar, que en la luna, inmensa, imponente no ve mas que un regalo que, una noche frente al rio, ante su mas brillante resplandor, te la obsequio.
Aquí estoy, aquí estaré... Recordando tu mirar en las estrellas... Contemplándote en la luna, que con tanto amor, robe para ti...