lunes, 12 de diciembre de 2011

En el cielo y en mi copa de vino...

En el cielo y en mi copa de vino brillas tu, luz de alma mía... Me dicen que no, que es la luz reflejada en el vino; no! No estoy ebrio, como se atreven a ofender tu luz? Si ahí te veo! Veo tu sonrisa en el vino y sorbo a sorbo tomo de ti... Siento como tu dulce sabor; el sabor de tu luz embriaga mi alma... Pero solo eso, no estoy ebrio.

Ya el frio de esta noche tranquila no me afecta, el tenerte conmigo aquí en mi mente me da calor, me conforta y en el vino siento el sabor de tus besos... Quiero mas de ti, y el brillo de tus ojos me hechiza; quiero sentirte tan dentro... Tan dentro, donde solo pueda llegar yo, donde mi alma sea la puerta de tu prisión en mi, nada mas, no... No estoy ebrio.

Es cuando una estrella fugaz cruza silente y centelleante el cielo. Cierro mis ojos tan fuerte, y pido ese deseo que tu mi bien, sabes cual es... Sangra mi mano. Apreté la copa también, mas no siento nada... En cada gotita que cae veo el color de esta pasión que llevo dentro, de esta pasión que nos envuelve a los dos, no siento nada, mas no estoy ebrio...

Gracias a Dios nada de que preocuparse, algo superficial, ya incluso no sangra... Siento tu mano acariciar mi herida, estas aquí!! Como paso!? No se ni me interesa, lo que importa es que estas... Y te invito a sentarte; dos copas mas busco en la despensa, y brindo por este amor contigo, con mi copa en la mano herida, ya no se... Creo estar ebrio, si... Debe ser el vino... Si, a lo mejor.

Y aun bebo mas, bebemos... Se que no te gusta pero hoy me acompañas, porque hoy es especial. Hoy alzas tu copa junto con la mía y brindas por todo aquello que fue, es y sera. De nuevo, te señalo esa estrella, esa que ha sido el norte de los marineros perdidos, esa que brillo el día de Su nacimiento, esa que los poetas contemplan y de sus labios salen hermosos estribillos, y me torno un osado... Te la regalo. Te obsequio lo que para mi solo es un gesto que simboliza un poquito el brillo de tus ojos.

Y juntos los dos, ebrios de amor, con lagrimas en los ojos, vino en nuestras copas y una sonrisa que dice mil palabras sin decir en realidad nada, esperamos el amanecer tan cerca tan cerca... Te beso, nos besamos... Siento como tu cuerpo se acerca al mio, como te aprieto fuertemente contra mi pecho, tanto que, tu corazón y el mio, hermoso galopar llevan al compás de nuestras miradas, de muestras caricias... Si, estoy ebrio, ebrio de amor, de amor y de vino, del vino hecho con uvas de tu alma, con uvas de tu sentir, de tus sentimientos mas profundos... Y de mi vino sacias tu sed.

Y ebrios los dos, del amor que nos tenemos, que te profese y a diario siento y vivo... Duermes conmigo. Al despertar ya no estas. Mas las lagrimas que anoche fueron de aleria, hoy son las mas tristes, porque no estas.

Ven... Ven con este loco soñador que en la red cuajada de estrellas de la noche solo ve el brillo de tu mirar, que en la luna, inmensa, imponente no ve mas que un regalo que, una noche frente al rio, ante su mas brillante resplandor, te la obsequio.

Aquí estoy, aquí estaré... Recordando tu mirar en las estrellas... Contemplándote en la luna, que con tanto amor, robe para ti...

No hay comentarios:

Publicar un comentario